Osteopatía

Osteopatía

La Osteopatía nace en EEUU a finales del siglo XIX del Dr. A. Still, que llegó a la conclusión de que la enfermedad, su diagnóstico y tratamiento se basan en los principios de Integridad estructural, La circulación sanguínea y la Unidad del cuerpo.

¿En qué consiste la Osteopatía?

Es una disciplina terapéutica basada en la anatomía y fisiología del cuerpo humano, en el conocimiento de cómo intervienen los diferentes tejidos en la producción de la enfermedad y en la aplicación de técnicas de normalización de las funciones alteradas.

¿Qué trata la Osteopatía?

Aunque se relaciona siempre con problemas del aparato locomotor, lo cierto es que trata al ser humano de forma global, como un todo, restableciendo el equilibrio perturbado mediante técnicas manuales dirigidas a los tejidos afectados. Ayuda a aliviar, corregir y recuperar lesiones musculo-esqueléticas y patologías orgánicas, a través de mecanismos de autorregulación del organismo

 

Clasificación

  • Osteopatia Estructural: dirigida al sistema musculoesquelético, donde se aplican diversas técnicas adaptadas a cada disfunción, a cada tejido, a cada paciente, dándose durante la sesión un continuo análisis y decisión del osteópata sobre que técnica aplicar.
  • Osteopatía Visceral: Actúa sobre los tejidos que participan en las funciones de las vísceras, las membranas en relación, los músculos, los planos de deslizamiento entre órganos, vasos sanguíneos, nervios, deben estar libres en su paso anatómico, y no tener adherencias que dificulten la movilidad entre las vísceras.
  • Osteopatía Craneal: Libera y facilita la micro movilidad del cráneo y el conjunto de la relación Craneosacra a través de las membranas meníngeas y el líquido cefalorraquídeo.

¿Para qué patologías está indicada?

  • Dolores de la Columna Vertebral: cervicalgias, neuralgias, tortícolis, dorsalgias, lumbalgias, ciáticas, hernias, escoliosis…
  • Dolores a nivel del tronco o región costal
  • Dolores a nivel de los miembros superiores o inferiores: secuelas de traumatismos, esguinces, fascitis, tendinopatías…
  • Cefaleas, síndromes migrañosos, vértigos, trastornos digestivos funcionales (hernia de hiato, estreñimiento…), cardíacos, circulatorios, ginecológicos, Trastornos relacionados con la ATM (es decir la relación entre el odontólogo y el osteópata amplifica los resultados en el tratamiento de los trastornos oclusales).
  • En bebés cólicos del lactante, insomnio, gastritis, reflujos, nacimientos con fórceps y ventosas.